Las hermanas doroteas Lupe y Teresa han dejado una profunda huella en Villa del Guadalhorce tras más de 40 años de entrega y servicio a la comunidad. Su labor ha sido reconocida en un emotivo homenaje celebrado en la iglesia María Auxiliadora, donde vecinos, representantes municipales y miembros de la parroquia se reunieron para expresar su gratitud.
Durante el acto, se destacó la dedicación incansable de Lupe y Teresa en diferentes ámbitos sociales y religiosos, que han contribuido al bienestar y la cohesión de la comunidad local. Su legado permanece como un ejemplo de compromiso y generosidad en Villa del Guadalhorce.
