El CEIP Emilia Olivares de Alhaurín el Grande presenta problemas estructurales en dos de sus módulos, lo que ha llevado a plantear su demolición. Tanto el Ayuntamiento como la Junta de Andalucía reconocen la necesidad de intervenir en las instalaciones para garantizar la seguridad y el bienestar del alumnado.
Sin embargo, existe un desacuerdo entre ambas administraciones sobre quién debe asumir los costes y la gestión de la obra y la posterior reconstrucción. El Ayuntamiento sostiene que la responsabilidad recae en la Junta de Andalucía, dado que la competencia en infraestructuras educativas corresponde a esta última.
Por su parte, la Junta señala que el Ayuntamiento debe colaborar en la ejecución de las obras. Mientras persiste esta disputa, la comunidad educativa espera una solución rápida que permita continuar con la actividad escolar en condiciones adecuadas y seguras.
