El jueves 13 por la tarde se celebró en la plaza de San Sebastián la tercera misa del triduo en honor a la Virgen de Gracia, bajo el lema “Ser instrumentos de Paz y Esperanza”. La eucaristía fue oficiada por el padre Andrés Merino y el padre José Francisco Fernández, con la participación de hermanos de abajo y el Coro Rociero de Nuestra Señora de Gracia.
Durante la ceremonia se reflexionó sobre los conflictos actuales y se elevó una plegaria por la paz mundial. Al concluir la misa, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno entregó a la Virgen una mantilla, una distinción de honor y su medalla de oro, en señal de respeto y devoción.
Posteriormente, la patrona de Alhaurín el Grande inició un breve traslado hacia la parroquia, acompañada por niños, hermanos, vecinos y la banda de música de la Hermandad. En la plaza Baja, fue recibida con una alfombra de sal de 10 metros elaborada por el Grupo Joven de la Hermandad y una actuación de sevillanas a cargo de la Academia de Baile de Pepa Manzanares.
