La A-357 se ha convertido en un punto crítico para los desplazamientos diarios de los residentes de Campillos y el Valle del Guadalhorce que se dirigen a Málaga. Lo que normalmente es un trayecto de 25 minutos puede prolongarse hasta más de una hora en las horas punta de la mañana, generando importantes retrasos y molestias.
Esta situación afecta la calidad de vida de los vecinos, quienes deben afrontar largas esperas y congestiones que complican sus rutinas laborales y personales. La congestión constante en esta vía principal evidencia la necesidad de buscar soluciones que mejoren la fluidez del tráfico y reduzcan los tiempos de desplazamiento en esta zona del Guadalhorce.
